Cartilla de papel vs. app: qué gana y qué pierde cada una.
No es una pelea con un ganador obvio. El papel gana en el mostrador; la app gana en el mes catorce, cuando nadie se acuerda. Lo honesto es saber cuándo gana cada una.
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Dos dependencias de Estados Unidos revisan a tu perro en la entrada, y cada una pide algo distinto. Qué pide cada una, en qué orden conseguirlo, y por qué con gato es otra historia.
Cruzar con tu perro a Estados Unidos solía ser un trámite que casi nadie preparaba. Hoy ya no.
Desde 2024 cambiaron las reglas para entrar con perros, y desde 2025 hay un requisito extra para los que salen de México. Los dos se revisan en la entrada, por avión y por tierra, y en junio de 2026 la autoridad fronteriza recordó que los iba a aplicar con rigor — también a perros estadounidenses que regresan de un viaje.
Esto no es difícil. Pero sí es algo que se prepara con semanas, no la noche antes.
Última revisión de fuentes: 11 de octubre de 2026. Estas reglas cambian. Si este artículo y la página oficial se contradicen, gana la página oficial.
Hay dos dependencias, y conviene no confundirlas:
Los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) revisan el tema de rabia. Sus reglas dependen del país del que vienes, y México está en la lista de países de riesgo bajo, lo cual hace todo más sencillo.
El USDA, a través de APHIS, revisa el tema del gusano barrenador. Desde julio de 2025, los perros que vienen de una región afectada —y México lo es— necesitan un certificado específico.
Las dos se revisan en el puerto de entrada. Cumplir una no cubre la otra.
Para un perro que viene de México, los CDC piden cuatro cosas:
1. Que haya estado solo en países de riesgo bajo los últimos seis meses. Si en ese tiempo viajó a un país de la lista de alto riesgo, aplican otras reglas, mucho más estrictas. Para la gran mayoría de los perros que viven en México, esto ya se cumple.
2. Edad mínima de seis meses al llegar. Es un requisito de entrada, no una recomendación de cuidado — pero es el que más viajes de familia con cachorro cancela.
3. Un microchip que se pueda leer con un lector universal. Si tu perro ya tiene uno, pide en tu clínica que lo escaneen y te confirmen el número antes del viaje: lo vas a necesitar para el formulario.
4. El recibo del formulario de importación de perros de los CDC (CDC Dog Import Form). Es el único documento que piden los CDC:
Además, el perro tiene que verse sano al llegar. Lo pueden revisar.
Qué vacunas necesita tu perro es otra conversación, y no es con los CDC: es con tu veterinario.
Este es el requisito que más gente desconoce, porque es reciente.
Desde el 9 de julio de 2025, todo perro que entra a Estados Unidos desde México tiene que llevar un certificado que diga que fue revisado por un veterinario dentro de los cinco días anteriores al viaje y que está libre de gusano barrenador — o que estuvo en tratamiento y aislamiento hasta estarlo.
Tres cosas prácticas:
En junio de 2026, la CBP —la autoridad de aduanas y fronteras— recordó que este certificado se pide a todos los perros que entran desde México, incluidos los perros estadounidenses que vuelven de vacaciones.
Las reglas son las mismas. Los CDC y el USDA no distinguen entre un aeropuerto y un puente fronterizo: los papeles se revisan igual.
Lo que cambia por avión es que además aplican las reglas de la aerolínea: cabina o bodega, medidas de la transportadora, razas que no aceptan. Eso lo explicamos en volar con tu perro dentro de México y en cabina o bodega — las cinco preguntas sirven igual para un vuelo internacional.
Por tierra no hay aerolínea, pero sí hay fila. Ten los papeles en una carpeta, en la mano, antes de llegar a la caseta.
Mucho más sencillo. Ni los CDC ni el USDA piden documentos específicos para gatos que entran como mascota: solo que se vean sanos al llegar, y pueden revisarlos.
Pero ojo: la aerolínea y el estado al que vas pueden pedir más. Revisa las dos cosas antes de viajar.
SENASICA publica su propia guía para viajar con mascota fuera del país. Revísala la semana del viaje, porque es la fuente que confirma qué te pide México al salir. Lo que sí está claro es que el certificado de gusano barrenador lo firma un veterinario autorizado por SENASICA, así que ese trámite ya lo haces de este lado.
Un viaje es el momento en que descubres si el historial de tu mascota existe fuera de tu memoria. En Maskotis puedes guardar sus datos —incluido el número de microchip— y sus eventos de cuidado con fecha, y imprimir su hoja para llevarla en la carpeta junto con los demás papeles. Por qué el papel sigue importando en un mostrador lo explicamos aquí.
Si el viaje ya tiene fecha: empieza por el microchip. Todo lo demás depende de ese número.
Consultadas el 11 de octubre de 2026. Confirma siempre en la página oficial antes de viajar:
Maskotis no da recomendaciones médicas y este artículo no sustituye una consulta veterinaria. Los requisitos que aquí se describen son de las autoridades de Estados Unidos y México; qué necesita tu mascota y cuándo lo define quien puede revisarla. Llévalo con tu veterinario de confianza, o al centro más cercano — ahí te ayudan.
No es una pelea con un ganador obvio. El papel gana en el mostrador; la app gana en el mes catorce, cuando nadie se acuerda. Lo honesto es saber cuándo gana cada una.
Sales con la cabeza llena y a los diez minutos ya se te olvidó la mitad. Las seis cosas que conviene escribir antes de arrancar el coche, y las preguntas que hacen que haya algo que escribir.

Suena a retroceso y no lo es. Hay cuatro momentos concretos en los que el papel gana, y por eso lo imprimible sigue siendo parte del producto y no un accesorio.