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Guías de cuidado

Volar con tu perro dentro de México: lo que te van a pedir.

En vuelos nacionales las reglas no las pone el gobierno: las pone la aerolínea, y son más estrictas de lo que casi todos esperan. Las cinco cosas que decide cada una, y un ejemplo completo.

M
The Maskotis Team
7 min leer
Una transportadora rígida para mascota junto a una maleta, listas en el pasillo de una casa

Donde esto se rompe casi siempre es en el mostrador.

Alguien llega con la transportadora que ya tenía, o con la cartilla en el celular, o con un perro dos centímetros más alto de lo que permite la aerolínea que eligió. Y ahí ya no hay negociación: el vuelo sale igual, pero sin el perro.

Casi todo eso se evita con una tarde de preparación. Esto es esa tarde.

Lo primero: quién pone las reglas

Hay una confusión que cuesta mucho tiempo. En un vuelo dentro de México, quien te pide los papeles es la aerolínea, no el gobierno.

El trámite de SENASICA —el que casi siempre aparece cuando buscas esto— es el que aplica para entrar o salir del país con un animal. Para volar de una ciudad mexicana a otra, lo que decide es la política de la aerolínea que compraste.

Eso tiene una consecuencia práctica importante: las reglas cambian entre aerolíneas, y cambian con el tiempo. No existe «el requisito para volar con perro en México». Existe el requisito de la aerolínea con la que vas a volar, la semana en que vas a volar.

Las cinco cosas que decide cada aerolínea

Todas las políticas, sin excepción, se organizan igual. Si sabes qué preguntar, puedes leer cualquiera de ellas en tres minutos:

1. Cabina o bodega. Algunas permiten las dos, y el límite entre una y otra es el peso combinado del animal más su transportadora. Es la primera pregunta, porque cambia todo lo demás.

2. Las medidas y el peso de la transportadora. El número que más gente sorprende. Se mide con la transportadora cerrada, y el peso casi siempre es combinado —animal más caja— no solo el animal.

3. Cuántas mascotas por pasajero. Normalmente una en cabina. Si van dos personas y dos perros, eso importa para cómo compran los boletos.

4. Qué papeles pide. Cartilla, formatos propios de la aerolínea, y a veces certificado de un veterinario. Ojo con esto: son requisitos documentales de la aerolínea, no un calendario de cuidado. Qué necesita tu mascota y cuándo lo decide tu veterinario.

5. Las restricciones. Edad mínima, hembras preñadas, cirugías recientes, razas excluidas, y advertencias específicas para perros de hocico corto. Esta es la sección que nadie lee y la que más vuelos arruina.

Un ejemplo completo: Volaris

Para que las cinco preguntas no queden en abstracto, así se ven contestadas en una aerolínea real. Esto es lo que Volaris publica en su sitio oficial —enlace al final— y sirve como referencia de forma, no como regla universal:

  • Solo perros y gatos.
  • En cabina: transportadora de máximo 44 cm de largo × 30 de ancho × 19 de alto, y 12 kg de peso combinado —animal más transportadora—. De tela, plástico rígido o material tipo burbuja, y el animal debe poder moverse dentro. Hay que llenar un formato antes del vuelo.
  • Documentada (bodega): contenedor rígido, impermeable, bien ventilado y sin ruedas, altura máxima 90 cm, hasta 45 kg combinados.
  • Una mascota en cabina por pasajero, y un animal por contenedor.
  • Edad mínima: 8 semanas.
  • Papeles: cartilla de vacunación que incluya la vacuna antirrábica, y constancia de desparasitación —su requisito es que no tenga más de seis meses—, además del formato de la aerolínea. Certificado de salud veterinario si el viaje viene de Centro o Sudamérica.
  • No aceptan hembras preñadas ni animales operados en los cinco días previos. Hay razas excluidas, y para perros braquicéfalos —hocico corto— piden una carta de responsabilidad.

Ese último bloque es el que conviene leer completo en su sitio antes de comprar, porque la lista de razas es explícita y no admite interpretación en el mostrador.

Por qué no publicamos aquí la tabla de todas las aerolíneas

Podríamos. Casi todos los artículos sobre esto lo hacen.

No lo hacemos porque esas tablas envejecen mal y se leen como si no envejecieran. Las medidas cambian, los formatos cambian, las listas de razas cambian, y un artículo de hace dos años con números concretos es más peligroso que uno sin números: te hace llegar confiado al aeropuerto.

Lo que sí sirve: abre la página de tu aerolínea la semana en que compras, con las cinco preguntas de arriba en la mano, y anota las respuestas. Dejamos los enlaces oficiales de Aeroméxico y Viva Aerobus al final, junto con el de Volaris.

Si un artículo —incluido este— y la página de la aerolínea se contradicen, gana la aerolínea. Siempre.

Donde falla la gente: la transportadora

Es, con diferencia, el error más caro y el más común.

Mide al animal, no a la caja. La transportadora tiene que dejarlo pararse, girar y echarse. Si la compras «de su tamaño» a ojo, hay una probabilidad alta de que sea demasiado chica para la aerolínea y demasiado cara para devolverla el día antes del vuelo.

Compra después de medir, no antes. Y compárala contra las medidas máximas de tu aerolínea, que son un techo, no una recomendación.

Estrénala semanas antes. Una transportadora nueva el día del vuelo es una caja desconocida en un día ya raro. Que la conozca desde antes es lo más considerado que puedes hacer, y no cuesta nada.

Qué llevar impreso

Aunque todo tu historial esté en el celular:

  • La cartilla física, o una impresión legible de ella. En un mostrador con fila, «lo tengo en el teléfono» es más lento y a veces no basta.
  • El formato de la aerolínea, si pide uno, ya lleno.
  • Los datos de contacto pegados a la transportadora — tu nombre, tu teléfono, y a dónde va.

Y una cosa que casi nadie hace y que cuesta treinta segundos: fotografía la transportadora con tu perro dentro antes de documentarla. Si algo se pierde o se confunde, esa foto es la descripción más rápida que vas a poder dar.

Por qué estamos construyendo Maskotis

Un viaje es el momento en que descubres si el historial de tu mascota existe fuera de tu memoria. Fechas, cartilla, el nombre de la clínica, el teléfono que va en la etiqueta: todo eso te lo van a pedir el mismo día, con prisa.

Hoy en Maskotis puedes registrar a tu mascota y llevar ahí sus datos y sus eventos de cuidado, con fecha. Qué conviene tener anotado está aquí, y qué es exactamente una cartilla digital, aquí.

Si ya tienes el vuelo comprado: mide a tu perro hoy. Todo lo demás depende de ese número.


Fuentes

Confirma siempre en la página de tu aerolínea antes de comprar — estas políticas cambian y la del mostrador es la que manda:

Maskotis no da recomendaciones médicas y este artículo no sustituye una consulta veterinaria. Los requisitos de documentos que aquí se describen son de las aerolíneas; qué necesita tu mascota y cuándo lo define quien puede revisarla. Llévalo con tu veterinario de confianza, o al centro más cercano — ahí te ayudan.

Escrito por
M
The Maskotis Team
Colaborador
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